Qué publicar cuando no sabés qué escribir
Sabés que tenés que generar contenido, pero cada vez que te sentás a hacerlo, la hoja en blanco te gana. Este es un menú de ideas concretas para tu web y tus redes, ordenadas según para qué sirve cada una.
El problema más común con el contenido no es la falta de ganas: es no saber qué publicar. Te sentás, mirás la pantalla y no se te ocurre nada que valga la pena.
La buena noticia es que no hace falta inventar cada vez. Hay formatos que funcionan una y otra vez, y que podés adaptar a tu negocio sea lo que sea que vendas. Acá van, agrupados según el objetivo que perseguís.
Para que te encuentren por primera vez
Son contenidos pensados para que alguien que todavía no te conoce llegue a tu sitio buscando resolver una duda.
- Cómo resolver un problema puntual. El clásico que nunca falla: «cómo elegir…», «qué hacer cuando…», «cómo evitar…». Pensá las preguntas que te hacen tus clientes antes de comprar y respondé cada una.
- Guías paso a paso. Tomá una tarea de tu rubro y explicá cómo hacerla. Aunque le estés enseñando a alguien a hacerlo solo, ganás autoridad y te posicionás como quien sabe.
- Listas de recursos o herramientas útiles. Un resumen de herramientas, proveedores o recursos que le sirvan a tu público. Fácil de leer y muy compartible.
Para que se queden y vuelvan
Si ya lograste que te visiten, estos formatos alargan la relación y te mantienen presente.
- Preguntas frecuentes respondidas a fondo. Todo lo que te preguntan una y otra vez, contestado en serio. Ahorra tiempo y demuestra que conocés el tema.
- Detrás de escena de tu trabajo. Cómo hacés lo que hacés, tu proceso, tu día a día. La gente conecta con las personas, no con los logos.
- Casos reales. Un trabajo que hiciste, contado como historia: cuál era el problema, qué hiciste, qué resultado hubo. Es de lo más convincente que existe.
Para que te elijan a vos
Acá el contenido empuja la decisión de quien ya te está considerando.
- Testimonios de clientes. Con nombre y cara, no anónimos. Que otros hablen bien de vos vale más que cualquier cosa que digas de vos mismo.
- Comparativas honestas. Ayudá a tu cliente a decidir entre opciones, incluso mencionando cuándo NO sos la mejor opción. La honestidad genera una confianza que vende.
- Demostraciones de tu producto o servicio. Mostrar cómo funciona lo que ofrecés, en video o con imágenes, acerca mucho a la compra.
No importa el formato si no tiene dónde vivir
Podés tener las mejores ideas de contenido, pero todas terminan en el mismo lugar: tu sitio web. Si esa base está mal (carga lento, se ve mal en el celular, no invita a seguir leyendo), el contenido que tanto te costó hacer se desaprovecha.
Un buen contenido sobre un mal sitio es como una buena charla en un lugar ruidoso: por más que valga la pena, nadie se queda a escucharla. Por eso vale la pena que las dos cosas vayan juntas.
En MassWeb hacemos diseño y desarrollo web pensado para que tu contenido luzca y trabaje a favor de tu negocio. Si querés que le demos una mirada a tu sitio, escribinos y lo vemos.